Los trabajadores de Unidad Editorial llevaron hoy a cabo su segunda jornada de huelga contra el ERE que supondrá el despido de 200 periodistas aproximadamente, así como la desaparición de varias revistas del grupo y delegaciones del diario El Mundo.

He seguido la movilización de mis, todavía los veo así, compañeros, a través de Twitter. #ElMundoEnHuelga fue trending topic desde las 10 de la mañana, y otros hashtags como #StopEREsalvajeUE o #MarcaEnHuelga también se han hecho un hueco entre los más utilizados del día en esta red social.

Cerca de 200 periodistas se irán, como días antes yo, a la calle. El “ERE Salvaje” es una prueba más de los malos tiempos que corren para una profesión imprescindible para la democracia.

Las condiciones de su despido, a no ser que Unidad Editorial recapacite, serán pésimas (aunque al menos recibirán una indemnización; a mí ni siquiera me han pagado el último mes trabajado).

Además, medios como Radio Marca verán reducida su plantilla a más de la mitad (de 30 a 13 periodistas), y cabeceras como Actualidad Económica e Historia serán eso, historia.

Viendo la magnitud del problema, me ha conmovido que hoy, en medio de la concentración a las puertas de la empresa, algunos de mis compañeros aprovecharan el momento para reivindicar también mi readmisión por despido nulo.

Desde que Unidad Editorial me despidió al reincorporarme de la baja tras sufrir un aborto, hace poco más de un mes, solo he vuelto a ver a algunos de mis compañeros. Hoy les vi a todos en varias de las fotos que publican ellos mismos en las redes sociales.

Me enorgullece que luchen por defender sus puestos de trabajo, juntos lo tienen más fácil, y también que se hayan acordado de defender el mío y no me dejen sola. Y es que esta mañana, en avenida de San Luis, 25 (Madrid), junto al logo Unidad Editorial, una pancarta denunciaba por igual el rechazo al #EreSalvajeUE y al #despidoporborto.

2ª huelga en @unidadeditorial y redoblamos exigencias:
– Stop #ERESalvajeUE
– No al #DespidoporAborto en @Dmedicinacom

Así rezaba uno de los tuits que me encontré esta mañana. De verdad que me he emocionado.

Han pasado apenas dos semanas desde que decidí crear este blog y mi despido tras sufrir un aborto empezó a trascender más allá de mi entorno personal. Desde entonces, son muchas las manifestaciones de apoyo que recojo cada día, tanto por parte de personas desconocidas a las que mi caso provoca indignación como de conocidos a los que todavía no había tenido oportunidad de contarles lo sucedido.

La admiración de los primeros días sigue intacta. La gratitud, también. Tal vez dos semanas sea muy poco tiempo, pero os puedo asegurar que las muestras de solidaridad y el cariño que recibo por parte de todos vosotros no me dejará indiferente nunca.

Discriminación

Así que, de nuevo, GRACIAS. Gracias por hacerme saber que no estoy sola en mi lucha contra la discriminación; que el ERE en Unidad Editorial es grave, pero que el despido despiadado de una profesional por el mero hecho de querer ser madre, tal y como argumento en mi demanda, también es un acto salvaje.